MUJER CRECIENTE (4)

mentaRecuerdo la época en la que era capaz de pasarme 4 horas inmóvil al sol del mediodía. Lo hice durante años, sobre la  arena caliente y con el mar Mediterráneo o el Caribe a mi lado. Pero también lo hice sobre una roca hirviendo junto al Río de la Plata, en una época en que meterse al agua significaba encontrarse con diferentes tipos de deshechos humanos flotando junto a ti. A medida que han ido pasando los años, noto que cada vez me gusta menos la intensidad del calor estival y la presencia de los rayos del sol sobre mi piel a pleno mediodía. Sin embargo me encanta el verano y todo lo que esta estación trae consigo.

La lista que os dejo a continuación la vengo poniendo en práctica desde hace algunos años, especialmente tras viajar por diferentes países cálidos del mundo, donde pude observar la manera en que la gente se protege y cuida naturalmente del sol.

-Practica la respiración Sitali cada vez que sientas que el calor comienza a hacerse insoportable. Esta respiración, además de refrescar el organismo, combate la sed. Pruébala, ¡es infalible!

-Si vas a la playa, hazlo muy temprano por la mañana y lo más tarde posible por la tarde. Evita el calor intenso del mediodía y evitarás así sobre calentar tu organismo.

-Muévete despacio, no corras, tómate más tiempo de lo habitual para hacer las cosas. Camina con lentitud y aunque te suponga recorrer más metros, utiliza siempre la acera de la sombra. En Perú, ascendiendo a Machu Pichu, los porteadores/as caminan en zigzag y sugieren a las/os turistas hacer lo mismo. Desde entonces lo hago siempre que voy por una camino empinado, especialmente en verano.

-Evita salir a la calle al mediodía. Si te mueves en coche y necesitas ir a hacer la compra a una gran superficie, aprovecha el mediodía y la hora de la siesta que es cuando hay menos gente. Si puedes planificarlo, evita hacer la compra los fines de semana (las grandes superficies están llenas de gente y el agobio de las esperas aumenta la temperatura interna de tu organismo) Aún mejor: compra en pequeñas superficies cerca de tu casa y evita embotellamientos y consumo de combustible.

–Mantén ventanas abiertas pero baja las persianas lo suficiente para que pase la luz y el aire pero evitando que entre el sol directamente. Si utilizas ventilador, ponlo de cara a la pared para que rebote el aire pero no te de directamente en el cuerpo.

-Bebe infusión de menta o añade unas hojitas de menta a tu botella de agua (déjalas durante un máximo de 10 minutos y luego retíralas). Intenta que el agua no esté demasiado fría para no crear contrastes de temperatura intensos en tu organismo. Por algo en Marruecos se bebe té de menta y en la India chai durante todo el año.

-Regálate un masaje con aceite de coco, especialmente en los pies. El aceite de coco enfría y es ideal para refrescar el cuerpo en verano.

-Utiliza un difusor de aceites y añande unas gotas de aceite esencial de menta para refrescar tu ambiente. También puedes añadir unas gotas de este aceite a un bote con pico de spray y dar un toque revitalizante y refrescante a los ambientes de trabajo y de tu hogar.

-Añade también aceite esencial de menta a tu aceite corporal para hacerlo más refrescante (¡coco y menta es la combinación perfecta!)

-Evita tomar alcohol y consumir alimentos calientes y/o procesados. Consume en cambio mucha ensalada, zumos naturales de fruta y de verdura, batidos, alimentos ligeros y fáciles de digerir.

-Disfruta del descanso siempre que puedas. Especialmente si estás menstruando, evita exponerte a situaciones en las que te veas obligada a estar demasiado tiempo al sol.

-Disfruta de las primeras horas del día para sentir el frescor del alba y cuando puedas, escápate a algún bosque a pasar las últimas horas del día para sentir el frescor del atardecer.

-Utiliza un “paraguas de sol” para hacer recorridos a plena luz del día. Son preciosos y realmente ayudan un montón para mantenerte siempre a la sombra.

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